El entonces ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, había advertido el 28 de diciembre de 2025 sobre un posible ataque estadounidense y recomendó suspender los permisos navideños y reforzar el despliegue de las Fuerzas Armadas. Maduro desestimó la advertencia tras recibir garantías de intermediarios de que no habría una acción contra él ni contra su entorno.
Un informe de inteligencia reconstruyó una reunión de alto nivel realizada el 28 de diciembre de 2025, pocos días antes de la operación militar estadounidense que terminó con la salida de Nicolás Maduro y Cilia Flores de Venezuela.
Según el documento, durante ese encuentro participaron Maduro, Cilia Flores, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez, Vladimir Padrino López, Héctor Rodríguez, Domingo Hernández Lárez, José Luis Tremont Jiménez, distintos comandantes militares y Nicolás Maduro Guerra.
En la reunión, el entonces ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, planteó la posibilidad de que Estados Unidos concretara una acción militar contra Venezuela. Ante ese escenario, recomendó suspender los permisos navideños, reforzar las unidades y elevar el nivel de operatividad militar en todo el país.
Sin embargo, de acuerdo con el informe, Maduro no consideró creíble la advertencia. El mandatario habría asegurado que intermediarios que funcionaban como lobbistas entre su gobierno y funcionarios estadounidenses le habían garantizado que Washington no iba a realizar acciones militares contra las instituciones venezolanas, ni contra él o su familia.
Maduro creyó que se trataba de una estrategia de presión
El documento sostiene que Maduro interpretó el despliegue estadounidense como una estrategia de presión y no como la preparación de una operación directa.
Esa postura también habría sido respaldada por Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez, quienes consideraron que suspender los permisos navideños podía generar alarma dentro de la Fuerza Armada y favorecer eventuales levantamientos internos.
El informe señala que tanto Maduro como Cilia Flores descartaron la alerta de Padrino López y cuestionaron la capacidad estratégica del entonces ministro de Defensa para afrontar un escenario de máxima tensión.
Los contactos que se desarrollaban fuera de Venezuela
En paralelo, el informe menciona gestiones diplomáticas para intentar evitar una intervención militar estadounidense a gran escala.
Según una revelación publicada por The Washington Post, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, habría convocado de urgencia al embajador estadounidense ante la Santa Sede, Brian Burch, para analizar una posible salida negociada para Maduro.
La propuesta contemplaba que el mandatario venezolano pudiera abandonar el país y recibir asilo en Rusia, bajo garantías del presidente Vladimir Putin. Una investigación posterior de Zenit indicó que la alternativa también incluía protección para Maduro y su círculo cercano y la posibilidad de conservar sus recursos económicos en el extranjero.
Sin embargo, de acuerdo con el informe citado por Infobae, la administración de Donald Trump rechazó esa posibilidad y mantuvo su exigencia de que Maduro fuera trasladado a Estados Unidos para enfrentar las acusaciones de narcoterrorismo en su contra.
La operación y el cambio de mando militar
El documento también menciona contactos previos entre funcionarios de la administración Trump y Diosdado Cabello. Según la información recopilada, esas comunicaciones habrían continuado incluso después del 3 de enero de 2026.
Ese día, fuerzas estadounidenses ejecutaron la operación que terminó con la extracción de Maduro y Cilia Flores del territorio venezolano. El ataque provocó además muertes y daños materiales en Fuerte Tiuna.
Tras la operación se produjo un profundo recambio dentro de la estructura militar venezolana. Entre los principales responsables de la defensa de Caracas se encontraban Padrino López, como ministro de Defensa; Domingo Hernández Lárez, al frente del CEOFANB; José Luis Tremont Jiménez, en el Comando de Defensa Aeroespacial; y Yonny Rodolfo Mora Soto, comandante de la Brigada de Defensa Aérea Central.
Según el informe, varios de esos altos mandos fueron posteriormente desplazados de sus cargos.
El episodio deja así una conclusión central planteada por el documento: la cúpula chavista recibió una advertencia militar días antes de la operación estadounidense, pero decidió no actuar sobre ella, convencida de que el despliegue de Washington era principalmente una maniobra de presión.
