Luego de que en el programa Infama aseguraran que la conductora ofrecía su exclusiva propiedad de Italia por 8 millones de euros debido a una supuesta deuda impositiva, la empresaria reaccionó sin filtros en sus redes sociales con una sola palabra.
Las versiones sobre movimientos inmobiliarios y reestructuraciones patrimoniales de las principales figuras del espectáculo local en el exterior suelen activar de forma inmediata los radares de las primicias televisivas. Cuando las informaciones detallan presuntas crisis financieras o deudas fiscales en mercados de alta gama europeos, las respuestas de los protagonistas adquieren un fuerte impacto en las plataformas digitales. Para los portales de actualidad que cubren el día a día de las celebridades, precisar el cruce entre los dichos de los panelistas y las réplicas directas de los empresarios permite reflejar con nitidez las dinámicas de la agenda del entretenimiento.
La modelo y empresaria Wanda Nara se convirtió nuevamente en el foco de la atención de los medios de comunicación tras salir al cruce de una información vinculada a sus bienes en el extranjero. En el ciclo de espectáculos Infama habían afirmado de manera pública que la conductora se encontraba en pleno proceso de venta de su exclusiva residencia situada en la zona del Lago di Como, una de las regiones más cotizadas del territorio de Italia, por un valor estimado de 8 millones de euros. Sin embargo, la reacción de la conductora no se hizo esperar. A través de sus perfiles oficiales en redes sociales, la empresaria recogió el guante frente a una publicación de América que replicaba la noticia y desestimó por completo la veracidad de la operación inmobiliaria utilizando un término contundente: “¡Fake!”.
Con esta intervención directa, la conductora buscó dar por terminadas las especulaciones sobre el destino de su patrimonio en el continente europeo.
