Durante la última semana de septiembre, la Ciudad será sede de Historias que enamoran y el Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (FILBA). Habrá charlas, debates y encuentros con referentes de la novela romántico-histórica y figuras como Emmanuel Carrère y Claire Keegan.
La agenda cultural de la Ciudad de Buenos Aires se prepara para concentrar dos de los encuentros literarios más convocantes de la temporada durante la última semana de septiembre: el festival Historias que enamoran y el Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (FILBA).
El primero de los eventos se desarrollará el sábado 26 de septiembre en el Auditorio Belgrano, con actividades centradas en la novela romántico-histórica, mientras que sus primeras propuestas abrirán de 11:00 a 15:30 en Virrey Loreto 2348. La entrada será de carácter libre y gratuito, aunque requerirá inscripción previa debido a la capacidad limitada del espacio. La programación reunirá a reconocidas exponentes del género, entre las que destacan Gabriela Exilart, Gloria Casañas y Viviana Rivero, quienes disertarán sobre sus obras, el riguroso proceso de investigación histórica, la arquitectura de las grandes sagas y el estrecho vínculo que mantienen con sus lectoras.
El festival pondrá en valor a un género que entrelaza tramas sentimentales con procesos sociales y políticos del pasado, recuperando costumbres, vestimentas, conflictos y formas de vida de épocas pretéritas. Entre las figuras presentes estará Gabriela Exilart, abogada y docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata, conocida por novelas que rescatan episodios poco difundidos de la historia argentina —como la matanza de inmigrantes en Tandil plasmada en El secreto de Azucena—. Del mismo modo, participará Gloria Casañas, abogada y escritora famosa por sus trilogías inspiradas en las maestras del proyecto sarmientino (La maestra de la laguna, El ángel roto y La salvaje de Boston) y por su reciente saga patagónica que este año sumó El otoño del huemul, ambientada en el sur argentino entre los siglos XIX y XX.
Ambos festivales consolidan a la metrópoli como un epicentro indiscutido para el debate literario y el acercamiento del público con los autores contemporáneos más leídos.
