Tras el tenso cruce por las causas judiciales que involucran a su entorno, la empresaria lanzó un improperio creyendo que el micrófono estaba cerrado. Lejos de pedir disculpas, replicó el video en su cuenta de Instagram con una frase irónica.
El tenso ida y vuelta protagonizado por Wanda Nara y la panelista Karina Iavícoli en el programa LAM sumó un nuevo y escandaloso capítulo, luego de que saliera al aire un insulto que la conductora le propinó a la periodista al finalizar un móvil televisivo, creyendo que ya no estaba siendo escuchada.
La controversia se desató cuando la integrante del ciclo conducido por Ángel de Brito indagó de manera incisiva sobre la situación judicial de Martín Migueles y su vinculación con una denuncia presentada por el Banco Central por operaciones millonarias. Visiblemente molesta por la consulta, la empresaria intentó despegarse del tema al señalar: «Yo no tengo nada que ver en cuestiones judiciales de mis parejas o de mis ex». Sin embargo, la insistencia de Iavícoli elevó los niveles de tensión a tal punto que la entrevistada recurrió a una insólita chicana al aire dirigiéndose a su madre, Nora Colosimo —quien se encontraba trabajando como panelista en el piso de América—: “¡Mami, agarrala de los pelos ya que la tenés ahí!”, exclamó.
El punto álgido de la noche llegó una vez concluida la entrevista, cuando Wanda se despidió y, pensando que el sistema de audio se encontraba cerrado, soltó un descalificativo por lo bajo dirigido contra la periodista. El innsulto de «Esta pelotuda» quedó registrado en la transmisión oficial y rápidamente se viralizó en las distintas plataformas digitales. Lejos de esquivar la polémica o emitir un comunicado de retractación, la figura mediática optó por reaccionar a través de sus historias de Instagram, donde compartió la captura del momento exacto junto al graph que reprodujo el insulto y una frase tan irónica como escueta: «Uy, quedó abierto el mic», relativizando la gravedad del exabrupto y desatando una ola de repercusiones en el mundo del espectáculo.
El episodio reabre el debate en torno a los límites de la convivencia mediática y el uso de los micrófonos abiertos en la televisión en vivo.
