A horas de que entre en vigencia el nuevo sistema que vincula el Certificado Único de Discapacidad con la tarjeta SUBE, las sedes administrativas colapsaron por usuarios que no pudieron hacer la gestión online. Las dos modalidades de acreditación coexistirán para viajar en trenes y colectivos.
Las modificaciones en los sistemas de validación de beneficios sociales destinados a los sectores más vulnerables suelen generar picos de demanda masiva que ponen a prueba la capacidad de respuesta de las dependencias estatales en toda la región metropolitana. Cuando los plazos de implementación son exiguos y las plataformas digitales de autogestión presentan inconvenientes técnicos, los usuarios se ven empujados a la presencialidad, generando aglomeraciones complejas en los centros urbanos más transitados. Para los portales de información abocados al reporte del transporte público, las gestiones de la seguridad social y las alertas comunitarias, detallar estas contingencias resulta una herramienta crucial para anticipar las dificultades de los beneficiarios.
Este jueves se registraron extensas y complejas filas de ciudadanos en las diversas oficinas de la Anses, una situación motorizada por la reciente implementación gubernamental de un nuevo mecanismo digital para acceder al beneficio del transporte gratuito para personas con discapacidad. Las postales de mayor concentración e infraestructura saturada se divisaron de forma nítida en la populosa sede del organismo ubicada en el barrio porteño de Constitución, donde cientos de personas debieron soportar largas esperas a la intemperie. Si bien las autoridades nacionales estipularon que el procedimiento administrativo debe realizarse de forma puramente online, en los últimos días se reportaron reiterados inconvenientes técnicos y caídas intermitentes en la página web oficial, un factor determinante que forzó a los usuarios a acercarse físicamente para evacuar consultas o intentar destrabar la gestión en las terminales físicas. La premura de la concurrencia responde a que la medida comenzará a regir de manera oficial este viernes 19 de junio, fecha en la que los beneficiarios que completen el esquema podrán viajar en colectivos nacionales y trenes utilizando directamente la tarjeta SUBE, sin la obligación de exhibir el Certificado Único de Discapacidad (CUD) en formato papel al momento de subir a las unidades de traslado. Para gozar de esta simplificación de control, resulta obligatorio asociar el número de CUD a una tarjeta plástica que se encuentre debidamente registrada a nombre del titular, requiriéndose la validación de la identidad del usuario para evitar fraudes en las franquicias.
Frente al malestar y la incertidumbre que provocó el cuello de botella tecnológico, los agentes de atención al cliente aclararon que la nueva herramienta digital no reemplaza bajo ningún concepto el sistema tradicional que se venía utilizando hasta la fecha. Aquellas personas que experimenten problemas de conectividad o que simplemente prefieran continuar acreditando su derecho mediante la presentación del certificado físico ante los choferes y guardas podrán seguir haciéndolo con total normalidad, ya que ambas opciones de viaje coexistirán por tiempo indeterminado.
