El acusado, identificado como H.D.P., engañó a una mujer de 69 años bajo la promesa de viajar a Roma para realizar un supuesto ritual y revertir una «maldición». La Policía le secuestró elementos de adivinación y dinero.
Personal de la Policía de Santa Fe detuvo a un falso mentalista de 44 años acusado de haber estafado por 300 mil pesos y 25 mil dólares a una jubilada de 69 años, a quien convenció de que su entorno familiar padecía un supuesto maleficio de magia negra.
La maniobra delictiva comenzó cuando la víctima escuchó a un supuesto mentalista en una emisora radial de la localidad de Sarmiento. Interesada por sus dichos, logró contactarlo y pactó un encuentro en su domicilio particular. Durante aquella visita, el estafador le aseguró que le habían practicado magia negra y le ofreció cirios pascuales bendecidos para proteger a sus seres queridos, cobrándole una suma menor. Sin embargo, tiempo después, el falso brujo regresó para profundizar el engaño: la llevó a recorrer un cementerio, tomó unas cintas de una lápida y le indicó que debía viajar obligatoriamente a Roma para bendecirlas y cortar la maldición.
Con el pretexto de costear la travesía y bajo la firme creencia de que eliminaría el maleficio, la mujer le entregó inicialmente tres mil dólares y posteriormente otros 22 mil, coaccionada además por el falso terapeuta para que no alertara a sus hijos bajo el argumento de que ellos también estaban «engualichados». Finalmente, la víctima desoídó las amenazas, recurrió a su familia y radicó la correspondiente denuncia penal. A raíz de esto, efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) concretaron un allanamiento en una vivienda situada en la calle Alfonsina Storni al 6000, donde detuvieron al sospechoso y secuestraron un automóvil Peugeot, un celular, un maletín con cartas de tarot, velas, imágenes religiosas, cuadernos y sahumerios. La causa quedó en manos del fiscal Alejandro Benítez, perteneciente al Ministerio Público de la Acusación, quien prevé imputarlo formalmente por defraudación y solicitar su prisión preventiva.
El caso expone los peligros de las estafas basadas en engaños psicológicos y creencias esotéricas dirigidas a adultos mayores.
