Tras las intimidaciones del régimen de Teherán, el Palacio San Martín ordenó la salida inmediata de Mohsen Soltani Tehrani. Israel destacó el rol de Milei en el combate al terrorismo.

El gobierno argentino oficializó este jueves la expulsión de Mohsen Soltani Tehrani, quien se desempeñaba como encargado de negocios de la embajada iraní. La medida, que otorga un margen de apenas dos días para su partida, fue celebrada públicamente por el canciller de Israel, Gideon Sa’ar, quien destacó la coherencia de Argentina en su política exterior frente a las amenazas externas.
El canciller Pablo Quirno y el presidente Javier Milei ratificaron la medida basándose en los protocolos de la Convención de Viena de 1961. Este movimiento diplomático ocurre luego de que Irán emitiera un comunicado agresivo contra el Estado argentino, motivado por la inclusión de la Guardia Revolucionaria Islámica en la lista de organizaciones terroristas. El régimen persa había advertido sobre supuestas consecuencias para las autoridades locales, lo que fue interpretado por Buenos Aires como una injerencia inaceptable.
Gideon Sa’ar manifestó que la decisión argentina refuerza la seguridad global y el aislamiento de quienes promueven la violencia. «Celebro la determinación de expulsar a Tehrani», expresó el funcionario israelí, quien además calificó a la actual gestión argentina como un referente en la defensa de las libertades democráticas.
Con la partida de Tehrani, la representación diplomática de Irán en el país queda reducida a su mínima expresión, profundizando la grieta política entre ambas naciones.
