En el epicentro de la Semana Santa, la comunidad religiosa se detiene para rememorar el sacrificio de Jesús en el Calvario.

Durante este viernes de Pascua, millones de fieles en todo el territorio bonaerense y el mundo se sumergen en una jornada de duelo y oración. La fecha representa el momento culminante de la pasión de Cristo, marcando un antes y un después en el calendario litúrgico anual.
La tradición cristiana establece que este es el día en que se produjo la ejecución de Jesús de Nazaret en Jerusalén. Según las crónicas históricas y religiosas, el proceso comenzó con su detención y posterior juicio ante Poncio Pilato. El gobernador romano, bajo presión, dictó la sentencia que llevaría al Mesías a cargar el madero hasta el Gólgota. El trayecto, conocido como el Vía Crucis, estuvo marcado por el sufrimiento físico y las humillaciones públicas antes de la crucifixión final.
Este periodo de introspección invita a los creyentes a renovar sus votos de fe a través de procesiones y ceremonias silenciosas que dominan la agenda de las parroquias locales.
