El neurocirujano amplió su indagatoria y volvió a desligarse de la responsabilidad de la internación domiciliaria. La fiscalía avanza en la imputación por homicidio simple con dolo eventual.
Las estrategias de defensa cruzadas entre los profesionales de la salud imputados suelen marcar las etapas de quiebre en las causas por mala praxis médica masiva. Cuando un acusado de alta exposición busca mitigar su perfil de cargo, la tendencia procesal apunta a señalar los errores de diagnóstico o de procedimiento de sus colegas directos en la cadena de atención. Para los fiscales, estas fracturas en el bloque defensivo aportan datos clave para robustecer la hipótesis del abandono de persona y la negligencia médica.
El juicio oral que investiga las circunstancias que rodearon la muerte de Diego Armando Maradona sumó un testimonio de alto impacto en los tribunales. Leopoldo Luque, el principal neurocirujano del ex futbolista, se presentó a declarar por novena vez en una audiencia clave y desplegó una defensa contundente orientada a desmarcarse de las decisiones tomadas en el country de Tigre. Luque focalizó sus críticas en el rol de la psiquiatra Agustina Cosachov, tildando de «error» sus intervenciones, y dirigió acusaciones hacia otros dos imputados de la causa. La fiscalía analiza si este deslinde de responsabilidades altera el mapa de las imputaciones penales en curso.
La jornada del martes continuará con la comparecencia de testigos vinculados a la logística del barrio privado, quienes aportarán detalles sobre los movimientos diarios de la internación domiciliaria del ídolo.
