La Academia marcha anteúltimo en la Zona B del Torneo Clausura, acumula seis partidos sin ganar y su delantera registra un dato lapidario: apenas un gol en siete fechas.
El flojo presente futbolístico del conjunto de Avellaneda tiene su correlato más evidente en la falta de eficacia ofensiva, una falencia que el cuerpo técnico intenta corregir en medio de un clima de creciente presión.
Los números de Racing en el Torneo Clausura son contundentes y reflejan una crisis de efectividad en los metros finales. En siete fechas disputadas, el equipo solo marcó seis goles, de los cuales Duván Vergara firmó uno solo —en la caída por 3-1 ante Tigre—, mientras que el resto fue aportado por defensores y volantes como Marcos Rojo, Mateo Miljevic, Ezequiel Cannavo y Nazareno Colombo. En total, ocho delanteros del plantel acumulan 1.316 minutos en cancha con una escasa producción en la red, destacándose los minutos sin convertir de jugadores como Tomás Conechny y Lautaro Díaz.
El caso más paradigmático es el bajón de Maravilla Martínez, quien supo ser el goleador letal del equipo pero que actualmente atraviesa una sequía acompañada de jugadas desperdiciadas, como el reciente mano a mano fallido frente a Independiente Rivadavia. Ante este panorama, el entrenador Juan Pablo Vojvoda reconoció públicamente el déficit tras la última caída en Mendoza: «Las situaciones que tenés, tenés que matar. No lo hicimos y sufrimos en nuestro propio arco luego». Con el equipo ubicado anteúltimo en su zona y sin ganar desde hace seis encuentros, la única vía de salvación semestral parece apuntar a los cuartos de final de la Copa Argentina.
De este modo, el técnico buscará enderezar el rumbo colectivo entendiendo que, si el funcionamiento aparece, los resultados positivos no deberán demorar en llegar.
