Una expedición científica internacional y del CONICET realizó el primer relevamiento sistemático de residuos en el fondo del mar mediante un robot submarino que recorrió más de 55 kilómetros.
Un equipo de investigadores logró documentar por primera vez la presencia de basura marina a gran escala en las profundidades del margen continental argentino.
Un ecosistema prácticamente desconocido para la ciencia en las profundidades del Mar Argentino fue analizado mediante un relevamiento sistemático de residuos liderado por especialistas del CONICET, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional del Sur (UNS), en colaboración con pares de Uruguay y Estados Unidos. Los resultados, publicados en la revista científica Frontiers in Marine Science, marcan la primera línea de base sobre la contaminación plástica y de otros materiales en el lecho marino oceánico.
El trabajo de campo se llevó a cabo en el marco de la expedición “Vida en los extremos”, desarrollada entre el 14 de diciembre y el 10 de enero a bordo del buque científico Falkor (too) del Schmidt Ocean Institute. Utilizando el robot submarino operado de manera remota ROV SuBastian, que capturó imágenes en 4K Ultra HD, la inmersión abarcó sectores de entre 450 y casi 4.000 metros de profundidad distribuidos en las cuencas Salado-Colorado, Colorado-Rawson y Malvinas. Tras recorrer 55,6 kilómetros de fondo marino en 17 inmersiones, los expertos detectaron un total de 29 objetos de basura —entre ellos redes de pesca y un cassette VHS— distribuidos en 9 de los operativos.
De este modo, el hallazgo evidencia el alcance de la contaminación humana incluso en las zonas más recónditas del lecho oceánico argentino.
