La conductora reveló que se comunicó de forma privada con la panelista para pedirle disculpas tras los cortocircuitos surgidos por la premiación de Ariel en su salsa. Aseguró que sus dichos fueron malinterpretados en las redes sociales.
Las repercusiones mediáticas posteriores a las galas de premiación de la televisión local suelen prolongar debates vinculados a las conductas institucionales y los posicionamientos de las figuras públicas frente a los flashes. Cuando un comentario interpretado en clave humorística o analítica lesiona la susceptibilidad de un par en el ámbito laboral, los canales de diálogo privado se transforman en la vía idónea para desactivar tensiones que alimentan las columnas de espectáculos. Para las plataformas abocadas a la cobertura de la actualidad cultural y el pulso de las celebridades, detallar estas instancias de mediación permite comprender los códigos de convivencia de la industria televisiva argentina.
La conductora de Cortá por Lozano, Vero Lozano, rompió el silencio con el propósito de poner fin a las versiones sobre un distanciamiento con Vicky Xipolitakis, surgidas tras la reciente ceremonia de los premios Martín Fierro 2026. La controversia se originó cuando la panelista subió al escenario a recibir la estatuilla asignada al ciclo Ariel en su salsa, lo que derivó en lecturas sobre un supuesto afán de protagonismo que Xipolitakis rechazó argumentando que obedeció a directivas explícitas de la producción. Ante el malestar público manifestado por la mediática, Lozano confirmó que entabló una conversación directa para ofrecerle sus respectivas disculpas, atribuyendo el origen del conflicto a una distorsión en la manera en que se difundieron los fragmentos de sus declaraciones.
Ambas figuras de la televisión dieron por superado el inconveniente, ratificando el respeto profesional y afectivo mutuo que consolidaron tras años de compartir proyectos en la pantalla chica.
