La dirigencia xeneize evalúa la propuesta enviada por el club italiano para concretar el traspaso del delantero de 24 años, cuyo vínculo contractual expira a fines de 2026. Ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo para la renovación, la entidad de la Ribera se encuentra ante la decisión de aceptar un monto inferior a la cláusula de rescisión original o enfrentar la posibilidad de que el jugador parta en condición libre.
La trastienda de las negociaciones y la velocidad con la que el club europeo aceleró los contactos dominan el interés de los seguidores xeneizes. Aunque la cláusula de salida asciende a 15 millones de euros, la proximidad del vencimiento del contrato hace inviable esa cifra, obligando a la gestión de Juan Román Riquelme a buscar un cierre que deje un rédito económico en las arcas del club. La voluntad del futbolista, quien prefiere una salida mediante una venta antes que quedar con el pase en su poder, resulta fundamental para la resolución del traspaso.
Los pormenores de la primera conversación formal entre las instituciones sugieren optimismo en cuanto a la viabilidad de la operación, aunque las cifras definitivas permanecen bajo reserva. Dado que el mercado europeo permite incorporar refuerzos hasta finales de agosto, ambas partes disponen de un margen temporal para avanzar en las instancias de negociación. Lo que parece definitivo es la salida del delantero, cerrando una etapa en Boca mientras se definen los detalles finales de su llegada a la liga de Italia.
Las oficinas de la institución deportiva aguardarán la contraoferta. La definición ocurrirá durante las próximas jornadas de negociación.
