El municipio sancionó a los responsables de una intervención clandestina en la costa del lago Correntoso. Además del millonario pago, se exige ejecutar un Plan de Recomposición Ambiental que incluye plantar 57 especies nativas.
La preservación de las áreas boscosas y los entornos ribereños en las localidades cordilleranas constituye un pilar fundamental para el equilibrio ecológico y la sustentabilidad del sector turístico. Cuando los desarrollos privados o las intervenciones particulares avanzan sin las debidas autorizaciones sobre ejemplares protegidos, las administraciones locales se ven obligadas a activar mecanismos de control rigurosos, aplicando penalizaciones económicas sin precedentes y exigiendo restauraciones técnicas obligatorias para desalentar la degradación del patrimonio natural común.
El municipio de Villa La Angostura dispuso una serie de medidas para revertir los daños causados por la tala ilegal de 15 arrayanes en un predio situado sobre la costa del lago Correntoso. Tras una inspección realizada el 23 de abril de 2026, personal municipal detectó la apertura no autorizada de un camino interno y la extracción de ejemplares nativos, lo que motivó la intervención de las áreas de Ambiente y Planeamiento urbano. La sanción impuesta comprende una multa de $66.950.000, una de las más altas aplicadas en la localidad por delitos ambientales, y la obligación de ejecutar una reforestación compensatoria con 57 plantas nativas.
Las dependencias técnicas locales confirmaron que las actuaciones administrativas mantendrán su curso legal de forma paralela a las evaluaciones de campo que realicen los inspectores de la comuna.
